1

 

Ni águila ni ratón.

Frágil certeza de mí

en los senderos del agua.

 

 

 

 

 

 

2

 

El arco en la flecha.

La puerta en la mujer.

El disparo. La huída.

 

 

 

 

 

 

3

 

El pulóver trae

en sus agujeros

rastros del alambrado

de la siesta.

 

 

 

 

 

 

4

 

El peso del silencio

sobre la rama del olmo.

Ambos se quiebran.

 

 

 

 

 

 

5

 

Haz reposar el filo del silencio
sobre la carne de la palabra.
Y que te duela.

 

 

 

 

 

 

6

 

Su mirada

te entrega un camino

sin hacer deducciones.

 

 

 

 

 

 

7

 

Una nube grisácea
se desliza silente
por la ladera.

 

 

 

 

 

 

8

 

Rodando cielo abajo

se precipita la luna

por los riscales.

 

 

 

 

 

 

9

 

Las hilachas del sueño
tejen y destejen
la visión del búho
en el corazón de la noche.

 

 

 

 

 

 

10

 

Aun entre el ruido de la lucha
un caballo distingue
el blando mecerse
de los alfalfares.

 

 

 

 

 

 

11

 

Mis poemas y yo
habremos de alcanzar
idéntico olvido.

 

 

 

 

 

 

12

 

En la piedra del muerto,
anónimo hoy, el tiempo
cala hondo su olvido.

 

 

 

 

 

 

13

 

Basta de luna.
Dormidas las lámparas
añoro el sueño.

 

 

 

 

 

 

14

 

Dentro del gesto
sólo me habita
un circular vacío.

 

 

 

 

 

 

15

 

Te vi correr tras la simetría.
Tu humildad rengueaba
y brincaban tus certezas.

 

 

 

 

 

 

16

 

La cuerda del grillo

te aguarda en el camino.

Enciende tu linterna,

corazón.

 

 

 

 

 

 

17

 

El arte de la pesca

se adquiere

atrapando

camalotes.

 

 

 

 

 

 

18

 

               a Mónica

 

Niña de mi memoria

subida a la tapia

intentando alcanzar

el corazón

                  de la morera

 

 

 

 

 

 

19

 

No tengo trabajo honorable

por eso escribo poesía.

Mi honor

es escuchar al sauce

y desandarme en las palabras.

 

 

 

 

 

 

20

 

Un guijarro apenas,

ni compás.

La perfección geométrica

de un círculo, de otro,

sobre el agua

antes espejo.

 

 

 

 

 

 

21

 

Debajo de la lluvia

en el patio de la casa,

una modorra

invade el hueco del árbol

¡pasa el gato!

 

 

 

 

 

 

22

 

Pequeña biografía

 

Mi padre hizo un poema
entre escombros
mientras mi madre callaba.

De esa sencilla conjunción
devine yo:
música silenciosa.