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/ 3 Francesco Simonelli De los mismos pasos
Estación en tránsito
I
La noche del día séptimo, el amigo de tus sueños despertó tras [prolongada faena. Derramó una mirada mientras recogía oscuridades. Pronunció: De bienes y males, todo, imposible. De verdades y mentiras, todo, seguro. De mis palabras, otras, y nada.
Eso dijo, eso calló.
II
El día noveno fue rabioso la llamó hiel su boca amarga fugó otros lamentos
ninguno comprendió
III
La primera noche del menguante logró divisar Venus no recuerda si era crepúsculo no recuerda tampoco la mañana
Ese día habló mucho ejerció la simetría del escaso decir
Pero en el momento exacto deslizó su mejor silencio
IV
Fue luna nueva fue creciente hubo plenilunio
Fue retórico en espejos derramo palabras plateadas
Sin vergüenza fue tonto fue feliz
No se dio cuenta ni le importó
V
El día más largo
prolijo en arenas
decidió contarlo
Lo agotó lentamente sin culminar la tarea
VI
Diez veces pasaron siete días
bajo una tormenta acompañó a la hoja seca decidió que rayos y grises el viento rabioso la noche enconada
propiciaban la herejía
Elucidó fórmulas arcanas mientras la hoja empeñaba sus nervaduras angostas en savia imposible
Dos días pudrieron su milagro
VII
Despertó sin tiempo ni huella despertó rizo despertó onda, sentido frágil sucesivo verbo
Sé bien que nombras mis trabajos estériles
Y no ignoras la alegría de la derrota... ajena ¿acaso así honras al destino? ¿acaso del silencio es la alegría?
Apenas míseros tu lenguaje, tus feroces escrúpulos
VIII
Se devolvió a un día que quiso otoño crujir sepia y rojo voces lentas, ramas filigranas nebulosos grises acerados
Dejó la lluvia intimar su piel se abandonaba a ser agua paciencia vegetal nostalgia de arcilla
Aquella era la jornada llegado el tiempo de hacerse propicio hundirse antes del invierno esperar otro calor callar, dormir, abandonar calendarios insistir en ciclos demorar un seguro despertar
IX
Un desequilibrio siempre es necesario
para volver al centro
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